Gandia cierra las cuentas de 2025 con estabilidad presupuestaria positiva y reduce su deuda en más de 100 millones desde 2015

El concejal de Hacienda del Ayuntamiento de Gandia, Salvador Gregori, ha presentado la liquidación del presupuesto municipal correspondiente al ejercicio 2025, trámite preceptivo que debe remitirse al Ministerio antes del 1 de marzo y que, según afirmó, confirma “la buena salud económica” del consistorio.

La liquidación arroja un remanente líquido de tesorería de 3.028.000 euros, frente a los 10.015.000 euros del año anterior. Una reducción cercana a los 7 millones de euros que, lejos de interpretarse como un retroceso, responde —según explicó Gregori— a una estrategia económica definida.

“Ha sido un ejercicio con un fuerte carácter inversor”, señaló el responsable de Hacienda, quien subrayó que durante 2025 se han utilizado fondos acumulados en ejercicios anteriores para ejecutar inversiones estratégicas. “Estamos utilizando los fondos acumulados para hacer inversiones que mejoran el posicionamiento económico de Gandia”, afirmó.

De cara a 2026, Gregori explicó que, tras la reactivación de las reglas fiscales y salvo cambios legislativos por parte del Ministerio, el remanente deberá destinarse a amortización anticipada de deuda.

Así, a la amortización ordinaria anual de alrededor de 1 millón de euros podrían sumarse los 3 millones del remanente, elevando la reducción total hasta los 4 millones.

Actualmente, la deuda municipal se sitúa en torno a los 250 millones de euros, frente a los 350 millones heredados en 2015. De confirmarse esta nueva amortización, el Ayuntamiento habrá reducido el endeudamiento en más de 100 millones en una década.

INVERSIONES PENDIENTES DE RECONOCIMIENTO

A este factor se suma otro elemento determinante: hay cerca de 6 millones de euros en diversas actuaciones como proyectos del plan Edificant o el Palacio de Justicia que han sido ejecutadas y pagadas por Gandia y cuyo importe todavía no ha sido reconocido por la Generalitat Valenciana.

“Ni tenemos el dinero en el banco ni tenemos todavía el derecho reconocido”, explicó. “Estamos haciendo de banqueros de la Generalitat”, añadió gráficamente, señalando que cuando se produzca el reconocimiento de esas cantidades podrán incorporarse al remanente, mejorando de esta manera los resultados.

Pese al descenso respecto al ejercicio anterior, Gregori quiso poner el acento en el dato esencial: el remanente sigue siendo positivo, consolidando la recuperación iniciada hace una década.

INDICADORES POSITIVOS

El concejal recordó la evolución histórica de las cuentas municipales. En 2015, último ejercicio completo antes del cambio de gobierno, el remanente alcanzaba los -43 millones de euros, tras varios años consecutivos en negativo. Desde 2016 la tendencia comenzó a revertirse progresivamente hasta situarse ahora en cifras positivas.

“No se puede decir una cosa y la contraria al mismo tiempo”, apuntó en referencia a las críticas que, en el pasado, señalaban que la acumulación de remanentes implicaba falta de ejecución presupuestaria. “Cuando invertimos y bajan los remanentes tampoco puede ser negativo. Lo importante es que siga siendo positivo, y lo es”.

Más allá del remanente, la liquidación confirma un dato especialmente relevante: la estabilidad presupuestaria positiva de 3.344.000 euros, resultado de la diferencia entre ingresos y gastos de los capítulos 1 a 7.

“A pesar de todo, estamos ingresando más dinero del que gastamos”, destacó Gregori. “Eso es estabilidad presupuestaria”, subrayó, insistiendo en que el Ayuntamiento mantiene el equilibrio financiero en su gestión ordinaria.

Otro aspecto que abordó, es que la buena situación de tesorería también se refleja en el Periodo Medio de Pago (PMP). En diciembre de 2025, último dato disponible, el Ayuntamiento pagaba sus facturas en 16,45 días, muy por debajo del límite legal.

El indicador trimestral de morosidad se sitúa en 39 días, cuando el máximo permitido es de 60. “Estamos prácticamente en la mitad del periodo legal”, afirmó el concejal, quien calificó el dato como “un excelente indicador de la situación de la tesorería municipal”.

“Paso a paso vamos haciendo camino”, concluyó Gregori. “Invertimos en la ciudad y, al mismo tiempo, seguimos reduciendo la deuda”.